Dr Jérôme Verny
Escuela de Negocios NEOMA, París, Francia

A escala global, la pandemia del COVID-19 ha creado disrupciones, tanto en la oferta como en la demanda, que se reflejan en todas las cadenas logísticas. Tras el cierre de fábricas en China, en los diferentes sectores industriales (automoción, aeronáutica, textil…), durante el primer trimestre de 2020, se ha visto una disrupción en todas las cadenas de suministro globalmente.

Oumnia Boutaleb
Centro de Políticas para el Nuevo Sur (PCNS)

La actual crisis sanitaria, más allá de haber sometido a una dura prueba a los sistemas sanitarios, ha redefinido la geopolítica mundial. Las grandes redes de transporte deben readaptarse y ajustarse a las evoluciones geopolíticas y la nueva dinámica mundial.

Anwar Zibaoui
Coordinador General de ASCAME

Nos enfrentamos a un desafío que cambiará el mundo. A medida que los países toman medidas esenciales para proteger a sus poblaciones, ningún sector permanece ajeno a las consecuencias. Fronteras cerradas, teletrabajo, prohibiciones de viaje y confinamiento. La pandemia del coronavirus está redefiniendo la forma en que nos mantenemos conectados. Y con una quinta parte del planeta ya aislada, es imperativo mantener el flujo de mercancías para que los suministros críticos puedan llegar a donde se necesitan. La industria de la logística global se enfrenta a su mayor desafío.

Michaël Tanchum
Universidad de Navarra, España

El COVID-19 ha reorganizado los roles en la lucha estratégica para establecer corredores de transporte comercial entre Europa y África a través de la cuenca del Mediterráneo. Antes del estallido de la pandemia, el sistema de la Unión Europea (UE) ya se enfrentaba al desafío estratégico urgente de formar una política coherente y eficaz en el norte de África para responder a los roles cada vez más importantes que desempeñan China, Rusia, Turquía y los estados del Golfo Árabe en el desarrollo de la conectividad transmediterránea.

Eduard Rodés
Escola Europea – Intermodal Transport

La sostenibilidad se ha convertido en uno de los factores críticos en la configuración de las políticas de todos los países. Naciones Unidas, con su iniciativa Agenda 2030, y la Unión Europea (UE), con el Green Deal, han marcado el rumbo hacia una sociedad baja en carbono en 2050. El COVID-19 ha reforzado aún más la necesidad de llevar a cabo esta revolución de la sostenibilidad.

Giorgia Giovannetti y Arianna Vivoli
Universidad de Florencia, Italia

Recientemente ha surgido un debate con respecto al futuro de las cadenas de valor globales (GVCs), discutiendo si la globalización excesiva de la producción ha funcionado como un canal de transmisión del shock o como una red de seguridad, y si esta crisis conduciría a un proceso de des-globalización o ralentización, con empresas que reubican la producción o, al menos, subcontratan procesos de negocio con empresas de un país cercano.

Marco Ricceri
Secretario General, Eurispes – Istituto di Studi Politici Economici e Sociali

Los diferentes compromisos sectoriales actuales forman parte de un marco más amplio de fortalecimiento de la colaboración entre estados que la cumbre del G20-2020 confirmó como la única vía a seguir para abordar los efectos de la crisis pandémica global, “para superar los desafíos actuales y aprovechar las oportunidades del siglo XXI”