Federico Francisco
Ministerio de Infraestructura y Vivienda, Portugal

La pandemia del COVID-19, los encierros y la necesidad de distanciamiento social tuvieron un impacto devastador en todos los sistemas de transporte colectivo. En cuestión de días, las calles se quedaron vacías, mientras que los autobuses y trenes redujeron su pasaje, aunque sin quedar completamente vacíos.

Pere Calvet
UITP, Asociación Internacional de Transporte Público

La crisis generada por el COVID-19 tuvo un gran impacto en los sistemas de transporte público de los países mediterráneos. Las partes interesadas del sector público y privado adoptaron todas las medidas necesarias para garantizar la continuidad del servicio, asegurando la movilidad de los trabajadores esenciales de primera línea. Los servicios existentes se mantuvieron en funcionamiento o se implantaron novedades para ofrecer una alternativa de movilidad adecuada.